clasificados | uruguayos | mensajes | gente que busca gente
    
 
    
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
    
 carta a la hinchada  

Buenos Aires, 27 de octubre de 1975.

      "HOLA, HINCHADA" ¿Cómo estás? ¿Bien? (Como para no estarlo con la gente que vos seguís.) Me alegro mucho. Yo estoy bien. Gracias. Vos siempre, siempre, siguiendo al Hura, ¿verdad?... Gracias... gracias por seguirlo y por alentarlo.

      ¿Sabés porqué te escribo? Porque de vos no se habla o si lo hacen es de pasada nomás. Pero Ricardito, como vos me decís, no te puede pasar por alto u olvidarte. ¿Sabés porqué? Porque vos me seguiste desde la quinta cuando empecé. Y había que ir los domingos de mañana. Justo los domingos, el único día que podías descansar, estabas ahí, alentando y gritando por la playera. Y de ahí para adelante en cuarta, en tercera... Y cuando llegué a primera me demostraste más aún, ¡cómo querés a los jugadores del Club!


       Porque sufríamos juntos cuando perdíamos. Y juntos reíamos cuando ganábamos. Porque cuando fui nombrado a la selección te emocionaste de felicidad conmigo y poco tiempo después lloramos juntos, pero de amargura... Fue aquel 19 de marzo de 1974, ¿te acordás? Cuando me enfermé, sí...

      Gracias porque me fuiste a ver, porque me alentaste como en la cancha. ¿Y sabés una cosa? Desde ese mismo día, amargo día, comencé a tener más amigos. Y conservo cantidad de ellos. Y todos de los buenos, ¡eh!

      Después vino mi recuperación. Volver a jugar, a vernos otra vez en el campo. Pero, por poco tiempo. Porque otra vez me enfermé. Sí, sí, fue el 20 de noviembre del 74. Aunque esta vez fue más leve. Vos seguiste cerca de mí, al igual que mi familia y mis amigos. Luego, la segunda recuperación, y mi "rentrée" contra Defensor en el Franzini. ¿Te acordás, no? Ahí sellaste de la mejor manera tu amistad... Porque fui un desastre, del minuto primero al noventa. Pero, oí siempre tu voz de aliento, tu comprensión en cada error mío. Y en la forma en que respetaste...

       ¿Te parece poco todo esto? Si es para abrazarte muy fuerte y decirte: "gracias", dos millones de veces "gracias". Y para mejor, en mi despedida, cómo me hubiera gustado hacerlo con la del Hura puesta. Pero, no podía. Vos me comprendés...

      Pero, sabés lo que significaron tus aplausos para mí. Lágrimas. Estas mismas lágrimas que asoman en mis ojos en este momento al recordar ese domingo. Pero, no te asustes, que son lágrimas de felicidad por tener un nuevo horizonte; y lágrimas de amargura por no verte, por no oírte, por dejar de vestir la del Hura Gloriosa.

      HINCHADA AMIGA: me queda sólo pedirte un favor: seguí siempre así, alentando, comprendiendo a los muchachos que quedan en el Club y a todo aquel que ingrese al mismo, como hiciste conmigo. De esta manera vas a recibir muchas cartas de agradecimiento iguales a ésta. Chau, HINCHADA amiga y familia del Hura. Por todo eso: gracias, un millón de gracias.

       SIMPLEMENTE UNO MÁS DEL HURA

RICARDO MIER

 


periodismo
y litertura

Club Social y
Deportivo Huracán
Buceo