1961
es uno de los años negros en la historia de Huracán; la inédita experiencia de
jugar en la "B" termina de la peor manera. Se desciende nuevamente a Intermedia
y el fracaso, al cual no está acostumbrada su gente, produce un verdadero desbande.
Aquí merece un capítulo aparte Joaquín
Rodríguez, uno de los históricos de todas las horas. Cuando Huracán Buceo se queda
prácticamente sin dirigencia y corre el peligro de desaparecer, el incansable
Joaquín se pone el club al hombro y es capaz de ocuparse de mandar lavar las camisetas
como de hacer los refuerzos para los jugadores. Con su denodado esfuerzo, sumado
al de Roberto Sánchez, Obdulio Ayala, Pedro Lorenzo y otros luchadores de la causa
huracanense, el Hura sobrevive a lo que parece su fin. El ejemplo de este entrañable
vecino e hincha y su probado cariño a los colores negro, blanco y rojo hace que
la gran mayoría supere la decepción y al poco tiempo esté palpitando nuevamente,
en toda su pasión, el próximo campeonato para el cual ya hay que empezar a trabajar.
Después de 6 temporadas en las que siempre
es protagonista, Huracán Buceo vuelve a consagrarse Campeón de Intermedia, en
la recordada final con Canillitas, nada menos que el día de las Playas de 1967.
Con goles de Oscar Guillén y el "Pelado" Gómez, ante una multitud que desbordó
el Parque Central, el Hura, dirigido por Carlos Ortiz, sube a la "B" ahora sí
para seguir de largo. |