Los
nazis bombardean Guernika, ciudad del país Vasco. Es el primer bombardeo de la
historia sobre poblaciones civiles. "Gritos de niños, gritos de pájaros, gritos
de flores", escribiría Pablo Picasso, en un rincón semioculto de su célebre obra,
inspirada en este hecho. El poeta peruano
César Vallejo publica su libro "Poemas humanos". Se
consuma el llamado pacto "Roberto" (Roma-Berlín-Tokio), una concertación militar
nazi fascista y anticomunista. Comienza a asomar la 2ª guerra mundial. Con
su despedida más famosa , la murga Araca la Cana atraviesa , de tablado en tablado,
los barrios de Montevideo. El Buceo es
un barrio de fábricas y ranchos, algo atípico de la costa montevideana. Entre
sus sueños y verdades está, por supuesto, el fútbol. Cada barra de la zona tiene
una esquina, y cada esquina ve nacer de tanto en tanto un cuadrito de fútbol.
En una de ellas, en Miravalles y Resistencia, surge de abajo del alero de uno
de los tantos ranchos del viejo barrio "de la lata" un Huracán a secas, sin el
apellido que más tarde la barriada le brindaría orgullosa. Hugo Baeza y Aparicio
Chagas son los jóvenes que junto a otros dan vida a un equipo de fútbol que con
los años se distinguirá como pocos. El dueño de la carnicería de esa esquina,
un portugués llamado José Figueiredo, donó la primera pelota que el club tuvo.
Además, desde su negocio se concertaban los partidos, gracias a uno de los primeros
teléfonos del barrio, que el comerciante prestaba gustoso. Por todo su apoyo al
recién fundado club, Figueiredo pasó a ser, informalmente, el socio número 1 de
Huracán. Se puede decir que esa carnicería, que aún hoy funciona, fue la primera
sede de Huracán Buceo. Pero si bien el
nombre de Huracán está evidentemente marcado por el club homónimo de Buenos Aires,
el popular "globito" del barrio de Parque Patricios (por entonces uno de los grandes
del fútbol argentino), en materia de influencias 1937 aporta un dato extraño y
hasta ahora no asociado con el nacimiento del club: ese año se estrena en Montevideo
un filme protagonizado por Vivien Leight, una ascendente actriz que se consagraría
poco después con su interpretación de Scarlett O´Hara en "Lo que el viento se
llevó". La obra, titulada "Storm in a tea cup" recibe en Latinoamérica el título
de "Huracán"; no es difícil pensar, entonces, que ese suceso haya tenido alguna
relación con el surgimiento de la institución, por entonces un "cuadrito de barrio"
como tantos. La fecha de fundación, 15
de marzo, la pondría muchos años después, "de memoria", Hugo Baeza, para que el
cuadro no pareciera huérfano. ("Si yo hubiera sabido que aquel Huracán iba a llegar
a ser lo que es hoy, hubiera apuntado todo, fechas, hechos, anécdotas...," diría
en 1970 el propio Baeza ). Pero la pelota comienza a correr y el cuadrito quiere
tener sus camisetas. Cuenta la leyenda que un hincha de Chacarita Juniors, de
paso por el barrio, fue testigo de ese nacimiento y propuso un trato: si el recién
formado Huracán adoptaba como propios los colores de Chaca él personalmente se
haría cargo de los gastos. La propuesta se aceptó al instante y el visitante cruzó
el Río de la Plata con la promesa de volver. Lo cierto es que nunca más se supo
de él, pero el negro, blanco y rojo de aquellas camisetas se instaló para siempre
en el corazón del Buceo. Hugo Baeza lo recuerda, sin embargo, de otra forma: las
camisetas eran efectivamente las de Chacarita, pero pertenecían al "A Toda Marcha",
un cuadro del barrio que se había disuelto recientemente. El, personalmente, se
las había comprado a Corina, la almacenera de Dalmiro Costa y Lallemand, a 12
pesos que nunca fueron pagados. Como casi siempre pasa en la vida, la leyenda
y los recuerdos tienen extraños puntos de contacto. Después
que se rompieron las de Chacarita se adoptó la de Central, a la que se agregó
cuello y puños negros, y en el 42 la de Newell´s Old Boys de Rosario, pero con
vivos blancos también en cuello y puños, conservando siempre los tres colores.
Es recién en ese año que Hugo Baeza bautiza al cuadro como Huracán Buceo, "para
distinguirlo de todos los demás huracanes que había en la ciudad y además haciendo
coincidir las iniciales del club con las mías propias". Finalmente vendrá la tradicional
camiseta de tres bandas verticales: el negro de la lucha, el blanco de la lealtad,
el rojo de la sangre. De a poco el Huracán
se va volviendo uno de los cuadros fuertes del barrio; ya el mismo año de su fundación
juega en la liga Albion de menores y en su primera experiencia sale tercero. En
el 38 y 39 milita en la liga Miramar ganando ambos años el campeonato. En 1940
Huracán disputa algunos amistosos pero por falta de dinero para equipos y canchas
el cuadro deja de jugar; algunos de sus jugadores, incluido Hugo Baeza, pasan
al Rápido Buceo, equipo que era de la esquina de Resistencia y Alto Perú. Parece
el fin del joven cuadro pero al año siguiente el Huracán resurge para tomar su
definitivo camino hacia la gloria. Juega en la Liga Parque Rodó desde el 41 al
43, ganando el torneo los dos primeros años y obteniendo el subcampeonato en el
43. Es en este período, como ya se dijo, que pasa a llamarse Huracán Buceo. El
equipo campeón del 42, que estrena el nombre ya definitivo, formaba con Cosia,
Montico, Zubía, Domingo, Suárez, Rodríguez, Silva, Rijo (después campeón mundial
del 50), Aparicio Chagas, Roberto Berta y el "Rata" Rojas; alternaba también el
"brasilero" Armúa. De ahí hasta el 49 el cuadro juega 103 partidos amistosos con
otras tantas victorias. De esa época data el partido más antiguo que se ha encontrado
registrado, se trata de un match de 1947, probablemente jugado en setiembre de
ese año, en el que Huracán Buceo venció al club Nuevo Rumbo por 2 a 0. Huracán
formó esa tarde con Rocha, Guerrero y Suárez, Sosa, Castro y Ramos, Miloc, Altés,
Arrieta, Videla y Rossi. Los goles fueron
convertidos por Rossi y Videla, siendo el director técnico Hugo Baeza.
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DE LAS CINCO CANCHAS A PRIMERA
"A". HURACÁN BUCEO: LA HISTORIA DEL TERCER GRANDE | |

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